Espacio extra y un cambio de look para tu casa: esto es exactamente lo que puedes conseguir si decides ampliar tu vivienda unifamiliar adosándole una construcción modular. En el catálogo de Resan disponemos de casas de todos los tamaños que, además de instalarse de forma exenta, también se pueden personalizar y acoplar a otros edificios preexistentes. De este modo, aunque no quieras lanzarte a adquirir una vivienda modular desde cero -porque ya cuentas con una- podrás beneficiarte de las técnicas y materiales de la construcción industrializada en la reforma de tu hogar.

Vivienda modular pareada de Resan - Modelo Z3

¿Cómo se adosa una vivienda modular a otra convencional?

A la hora de unir en una sola edificación dos inmuebles, uno nuevo a otro antiguo, existen dos posibilidades:

#1 Apoyar parte de la nueva construcción sobre la estructura de la ya instalada. En este caso, es necesario que un arquitecto lleve a cabo los cálculos pertinentes para asegurarnos de que esta estructura previa será capaz de soportar el peso de la nueva.

#2 Dotar una cimentación completamente independiente para todos los elementos de la nueva vivienda. En Resan, nuestras opciones preferidas para los cimientos de un inmueble son el zuncho de hormigón armado, un tipo de estructura en espiral conformada en pilares; o la solera de hormigón armado impermeabilizada con una lámina de PVC. Determinamos cuál es la alternativa adecuada en función del tipo de suelo sobre el que se va a ubicar el edificio y el estudio geotécnico que debe entregarnos el cliente antes de la firma del contrato.

En ambos casos, cualquiera de las dos opciones es segura y sólida, sin riesgo de que se generen grietas siempre que se lleven a cabo los cálculos constructivos correctos.

Vivienda modular pareada de Resan - Modelo J3


¿Qué necesito para ampliar mi casa adosándole una vivienda modular?

Llevar a cabo una ampliación de vivienda, incluso si esta se realiza con técnicas industrializadas, requiere solicitar una serie de permisos y completar ciertos trámites burocráticos.

En líneas generales, te hará falta lo siguiente:

-Pedir una licencia de obra al Ayuntamiento que corresponda, incluyendo en la solicitud información como un plano de la intervención, el nombre del arquitecto que la coordina, el presupuesto, etc.

-Abonar las tasas exigidas, por ejemplo, por conceptos como la instalación de un contenedor de escombros en la vía pública o de un andamio. La cuantía de estas tasas variará en función del término municipal en el que se ubique la vivienda.


-Pagar el ICIO (Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras), que asciende a entre un 2% y un 4% del coste real de la obra. De nuevo, este porcentaje difiere en función de la localidad en la que esté el inmueble, pues se trata de un tributo cuya fijación corre a cargo de los ayuntamientos.

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